6 de noviembre de 2026 · El medio de los venezolanos
SOCIEDAD Y CULTURA · Noticia

Scharifker pide un Estado viable y universidades operativas antes de debatir la ley universitaria

El profesor Benjamín Scharifker planteó en un foro del Rectorado de la UCV que la discusión de una nueva Ley de Universidades exige poderes públicos constituidos y casas de estudio que funcionen. También abrió el debate sobre cómo se eligen las autoridades universitarias.

Redacción ContextoLAB6 de noviembre de 20263 minutos1 fuenteRedactada con ayuda de IA a partir de las fuentes citadas.
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El profesor Benjamín Scharifker, exrector de la Universidad Simón Bolívar (USB) y de la Universidad Metropolitana (Unimet), sostuvo que la discusión de una nueva Ley de Universidades en Venezuela exige primero un Estado viable y universidades que funcionen. Lo expuso este jueves en un foro sobre la nueva ley que organizó el Rectorado de la Universidad Central de Venezuela (UCV), según recoge Contrapunto.

Scharifker planteó dos condiciones previas. La primera es contar con un Poder Ejecutivo, un Poder Legislativo y un Tribunal Supremo de Justicia en los que todos puedan confiar y que surjan de los mecanismos propios de la democracia. Sin poderes públicos plenamente constituidos, afirmó, resulta difícil discutir con seriedad una ley de tanta trascendencia para el futuro del país.

La segunda condición es que las universidades operen con normalidad. De lo contrario, dijo, el debate se haría bajo presiones que nada tienen que ver con el desempeño académico. Mencionó como requisitos los salarios, los servicios académicos y estudiantiles, el funcionamiento de las instituciones, el mantenimiento y la inversión.

La USB, paralizada

El exrector describió la situación actual de la USB, que según dijo está paralizada. La universidad tiene dos sedes, una en Sartenejas y otra en Camurí, a unos 20 o 30 kilómetros del centro urbano de La Guaira. Scharifker indicó que la institución pasó de más de cuarenta autobuses a tres y de diez mil estudiantes a tres mil, y señaló que tampoco hay transporte público que sirva a esas localidades.

Autonomía y diversidad

Scharifker defendió la autonomía organizativa, académica, administrativa, económica y financiera, que a su juicio están establecidas en la ley de universidades de 1970 y consagradas en el artículo 109 de la Constitución. Por ello, dijo, lo primero sería que se cumpla el ordenamiento legal vigente antes de sentarse a discutir una nueva ley.

También defendió la diversidad como elemento fundamental de un sistema universitario. Recordó que la ley vigente reconoce universidades experimentales, no experimentales y privadas, y que el concepto de universidad autónoma o no autónoma no figura en ella, pues todas lo son según la ley y la Constitución. Lo que varía, explicó, es que algunas se rigen estrictamente por la ley de 1970 y otras por reglamentos especiales.

Contrastó los modelos de la UCV y la USB. Según su comparación, las universidades napoleónicas están bien capacitadas para formar profesionales, mientras las que siguen el modelo Humboldt se orientan más a prestar servicios a la sociedad. En su criterio, las más autónomas que ha tenido el país son las experimentales, que pudieron darse su propia estructura y desarrollarse con mayor rapidez.

La elección de autoridades

Scharifker insistió en la necesidad de debatir cómo se escogen las autoridades universitarias. Dijo que no es el elemento fundamental de la universidad, pero que tiene una importancia que obliga a considerarlo, y pidió distinguir autonomía de soberanía. «La universidad existe para satisfacer los intereses de la sociedad», afirmó, y no los de profesores, estudiantes o trabajadores. Por eso, a su juicio, el sistema electoral no es necesariamente el más idóneo para designar autoridades, que deben tener capacidad de gestión y competencia académica y administrativa.

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